Sobre Enrique IV —-Los monólogos de clase — Los críticos

Los héroes en Enrique IV

Eduardo Simeon Trauwitz

La primera parte de Enrique IV narra la rebelión de la familia Percy, apoyada por Douglas, Mortimer y Glendower. Con ayuda del príncipe Harry, los rebeldes son vencidos en la batalla Shrewsbury.

El argumento secundario se basa en la amistad del Príncipe Hal con Sir Juan Falstaff y un grupo de rufianes de taberna entre los que se encuentran Poins, Bardolf y Peto.  Falstaff y sus compinches planean un asalto a un grupo de peregrinos y, a su vez, Hal y Poins se esconden para robar a los ladrones. Ello da pie a la gran sarta de mentiras y exageraciones con las que Falstaff justifica haber perdido el botín. Después tiene lugar una farsa en la que el príncipe y  Falstaff representan alternativamente los papeles de Rey y Hal en defensa y ataque a la figura de Sir John. Después Harry se entrevista realmente con su padre y asume su papel de Príncipe de Gales.

Los dos argumentos convergen en la batalla de Shrewsbury donde Hal vence en combate al joven Enrique Percy, llamado Hotspur, aunque después Falstaff toma el cadáver y se presenta como su ejecutor.

La acción se sitúa tres años después de la muerte de Hotspur en Shrewsbury.

Westmoreland y Lancaster reciben la comisión del Rey de reclutar un ejército contra los rebeldes restantes. El Arzobispo de York, Scroop, apoya el bando de  Hastings, Mowbray, y Bardolph, que también  tienen el tácito apoyo Northumberland. Éste, sin embargo, no llega a formar parte de la rebelión gracias a la intercesión de  Lady Grey.

Mientras tanto, Falstaff está nuevamente en la posada volviendo loca de trabajo a Doña Prisas con sus apetitos y sus promesas incumplidas. El Príncipe Hal les visita para pasar un buen rato con ellos, pero pronto tanto Hal como  Falstaff son llamados a filas para la próxima guerra. Falstaff debe reclutar soldados para el ejército del Rey.

Falstaff marcha a Gloucestershire para reclutar soldados y saca partido tanto de la hospitalidad del Juez Shallow como del bolsillo de los que quieren librarse de la guerra.

El Rey, quien está gravemente enfermo, envía a su segundo hijo, Juan de Lancaster a sofocar la rebelión, el príncipe logra apresar a Scroop y los líderes son finalmente ajusticiados.

Enrique IV  está ya moribundo y en un emotivo encuentro con Hal se reconcilia con su hijo mayor. El Rey muere y Hal sube al trono como Enrique V.

Temo que este pequeño análisis sobre las primeras dos partes de Enrique lV se  entienda más como un pequeño ensayo que como lo que pretende ser: una crítica a tal obra de William Sheakespare.

Me he tomado la libertad de abordar la obra en función del concepto: “el héroe”, que, como en casi todo ejercicio dramático se va dibujando de distintas maneras.

Aquí algunas ideas acerca de tal concepto. Cabe apuntar que estás ideas fueron sacadas de un libro escrito en el siglo XX, me refiero a: La tarea del Héroe de Fernando Savater, Ed. Destino, Madrid, 2007.

a) Héroe es  quien logra ejemplificar con su acción la virtud como  fuerza y excelencia.

b) La mayoría de los hombres  acatan las virtudes como algo ajeno, impuesto, en buena medida convencional y, por tanto, discutible: pero en el héroe, la virtud surge en su propia naturaleza, como una exigencia de su plenitud y no como una imposición exterior. El héroe representa una reinversión personalizada de la norma.

C) La batalla con los padres es el primer obstáculo a vencer, cancelar la vieja deuda  y engendrarse de nuevo a sí  mismo: por eso el camino iniciático del héroe.

Al parecer William Sheakespare en Enrique lV alcanza una complejidad en sus personajes  que no vemos en las primeras comedias. La importancia del héroe en Enrique lV  alcanza  una brillantez peculiar porque no sólo podemos ver a un sólo héroe entretejiendo todas las historias. Los personajes aparentemente secundarios en esta obra toman una fuerza que en otras obras no se deja ver, como es el caso de Falstaff.

En fin, pero volvamos al inicio  de este análisis de la figura del héroe en la obra de El rey Enrique lV,  Veamos el acto dos, escena l: el asalto. Tanto Falstaff como el príncipe de Gales, el hijo del rey, son  víctimas de sus fechorías, el del otro. El  príncipe que roba con sus súbditos  nos habla de una escala de valores propia. En las páginas posteriores, el príncipe llega victorioso de vencer al joven Hotspur. Sheakespare nos presenta ya un esbozo de un héroe con una escala de valores fuera de la norma. El segundo punto de lo que sabemos de un héroe, según Savater, ejemplifica la actitud del príncipe Enrique, donde subraya: El héroe representa una reinvención personalizada de la norma. Me parece interesante apuntar esta riqueza en la ambigüedad que William Sheakespare propone en el príncipe Enrique, ya que a diferencia de Ricardo tercero, por ejemplo, el príncipe Enrique, sí va cambiando su actitud a lo largo de la obra. En esta etapa de William Sheakespare sus héroes dejan de ser  totalmente moralistas o totalmente desfachatados y se vuelven personajes más complejos, tanto el príncipe Enrique como su padre, al final del segundo acto, muestran una actitud distinta al del inicio de la obra. Una de las escenas que ilustran los tres puntos ya mencionados sobre el concepto de héroe es a partir del discurso del rey Enrique lV en su lecho de muerte, donde  desconoce la mezquindad de su hijo en función de ponerse la corona antes de ocupar su turno, y, al mismo tiempo, confiesa las atrocidades que hizo él para obtenerla, reconociendo así, el absurdo y las tristezas que trae consigo la corona, cual maldiciones que brotan en cadena en la descendencia real.

Según nuestro autor de referencia, hay entonces tres personajes que cumplen con la función de héroe en esta trama sheakesperiana, y cómo ya sabemos se van dibujando a  través de distintos perfiles sicológicos en la obra. Los héroes los enumeraré en tres:

PRIMER HÉROE:

¿Qué necesita el rey Enrique lV para convertirse en el héroe de su propia tragedia?

¿No es su discurso el resultado del camino iniciático del que Savater nos habla? En ese discurso habla de ocupar a sus posibles enemigos – antes amigos- en una empresa en común, es decir habla de unidad, para conquistar otros reinos y evitar la fragmentación  dentro de la corona.

A) El rey logra ejemplificar en su última acción, la virtud como obra y excelencia.

B) El hombre representa una reinversión personalizada de la norma.

C) El camino iniciátivo se cumple.

SEGUNDO HÉROE

¿Qué necesita el príncipe Enrique para convertirse en el héroe de su propia desgracia?

Enterrar a su padre, y, con él su locura juvenil que compartía con el bribón de Falstaff. Savater, en algún momento de su obra, nos indica que la primera persona a vencer de un héroe es el padre, sólo así el héroe puede engendrarse a sí mismo de nuevo. El príncipe Enrique hace las dos cosas, entierra al padre y a su locura juvenil ordenándole al bribón Falstaff no acercarse más a él.

TERCER HÉROE

¿Qué necesita  Falstaff para convertiste en el héroe de su propia tragedia?

Salvar a Teodora, salvar a una prostituta y llevarle su vestido prometido, ¿qué representa esto para Falstaff? Ser él más que nunca, ser el más bribón de los bribones y gritar hasta el cansancio la frase que repite un par de veces en la obra: Los que no beben vino nunca llegan a nada; son generalmente tontos y cobardes.

Me parece que aquí hay otro héroe escondido más, se llama William Sheakespare, ¿por qué? por crear tantos personajes geniales, entre ellos el de Falstaff, un héroe sin corona, un héroe marginal que se le parece más a un vagabundo que a un príncipe. Que lanza insultos al objeto de su deseo, que no pretende a una virgen, y mucho menos la trata como tal. ¿Por qué William, después del éxito obtenido en Romeo Y Julieta se lanza a darle voz a un romance de un viejo gordo de más de 50 años, alcohólico y enamorado de una prostituta? Falstaff, es un héroe real.

Falstaff es, tal vez, uno de los primeros héroes modernos dentro de su contexto, es decir, lo que vino después con Zolá o con el propio Balzac, después de casi un siglo, lo podemos ver en Falstaff. ¿Qué es eso que podemos ver? ¿Qué es lo diferente en Enrique lV?  Savater menciona una división entre el héroe viejo y uno moderno: La desventura del héroe  no es nueva: lo nuevo de la modernidad es la sensación de esterilidad y absurdo que  rodea a esa desventura, el vacío social en torno al héroe.

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